En todos los trabajos en la viña nos encontramos con la diversidad biológica que anida (literalmente en algún caso) en el bancal.

Tenemos un poquito de todo: mariquitas, arañas (un montón), crisopas, lagartos, lagartijas, conejos, caracoles, saltamontes, chicharras… y sabemos por los restos que dejan que, sobre todo cuando empiezan a madurar las uvas, nos visitan zorros y jabalíes.